01. El Escenario
Naamán, general poderoso, era leproso. Esperaba un gran ritual. Eliseo mandó: "Lávate siete veces en el Jordán". Naamán se enfureció. El río sucio ofendió su orgullo.
"Él entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño."
02. La Esencia
La obediencia ofende al ego. Dios pidió algo simple. Naamán quería hacer algo "grande"; Dios pidió algo "pequeño". Cuando se sumergió, fue sanado.
03. Mi Voz
¿Complicas las cosas? Quizás la solución es un acto simple que desprecias (pedir perdón, servir). Bájate de tu caballo y sumérgete. La sanidad está en la simplicidad.