01. El Escenario
David se habla a sí mismo: "Bendice, alma mía, a Jehová". Ordena a su interior. Probablemente no tenía ganas. No espera sentir; comanda su voluntad.
"Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre."
02. La Esencia
El secreto es la memoria: "No olvides ninguno de sus beneficios". Tenemos amnesia crónica. David fuerza su mente a listar el currículum de Dios: perdona, sana, rescata. La alabanza es un ejercicio cognitivo.
03. Mi Voz
¿Esperas "sentir"? Aprende a predicarte a ti mismo. Cuando estés apático, di: "Alma, despierta". Lista tres cosas que Él hizo. El sentimiento no genera alabanza; la alabanza genera sentimiento.