01. El Escenario
Elías estaba deprimido en una cueva. Vino un viento fuerte, pero Dios no estaba allí. Un terremoto, pero no estaba. Un fuego, pero no estaba. Después del fuego, un "silbo apacible y delicado".
"Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto."
02. La Esencia
Al oír el susurro, Elías "cubrió su rostro con su manto". Esto es Temor. Tembló ante el silencio. Dios baja el volumen para obligarnos a acercarnos. El temor nace en la intimidad del susurro, no en el espectáculo.
03. Mi Voz
¿Solo sientes a Dios en el ruido? Aprende a temer el silencio. Dios quiere hablar en la brisa suave. Cubre tu rostro (humildad) y afina el oído. Tu dirección está en el susurro.